Todo empezó con una sombra. Con algo vestido de negro que apareció en mitad del hambre. Esto no era comida. Era fe. Una fe de esa que se profesa con la boca llena y las manos pringadas. Era una de esas piezas que no se exponen. Se sirven. Y que no se aplauden… se celebran con los dientes. No era una aparición. Ni un milagro. Era tu cena.
Te presentamos Santa Trufa, la burger de Julio.
Empezamos con un Pan Brioche Negro Caramelizado. Sí, como lo oyes: negro y caramelizado. Y es que teníamos un diablillo susurrando: “hazlo negro”, y al otro lado, un angelito diciendo: “¡caramelízalo!”.
Sobre él, su famosa Crema de Trufa Blanca, una reliquia untuosa que guardan para ocasiones especiales como esta. Tan sutil como un susurro, y tan intensa que te hace tocar el cielo con los dedos. O con la lengua, si te gustan tanto como a mi.
Y luego llega la joya de la corona, su carne de Chuletón Madurado. Tierna, jugosa… y con más carácter que tu madre cuando pierde su santa paciencia.
Un Havarti Derretido la abraza. Se funde lento, como un helado en los labios adecuados, o como tú cuando te quedas frito en la playa, sin crema y sin dignidad.
Justo cuando crees que ya lo has sentido todo… llega ella. La Mermelada de Cecina. Dulce, salada, ahumada. Una guarrada con clase. Una diosa de las que no están en los altares… pero te hacen arrodillarte.
Por último, coronan con el pan brioche caramelizado con un Polvo de Parmesano Blanco. Fino, puro, sin cortar. No lo venden en los callejones pero te lleva directo al backstage del paraíso.
No hace milagros. Pero deja huella. No sabemos si para ti será una experiencia religiosa, o solo una noche de excesos con final feliz. Lo que sí sabemos es que Santa Trufa solo estará en Circo del 1 al 31 de julio. Y que después del primer bocado… vas a necesitar confesarte. O repetir.




